martes, 29 de septiembre de 2009

Palabras mas, palabras menos

Septiembre del 2009, este año ha sido un año muy intenso, me reencontré con mi hermana después de 25 años, volví a ver mi papá después de 20, conocí a una hermana que no sabía que existía, me separé, me reconcilié y en mi trabajo me ascendieron.
Este año ha sido un año verdaderamente particular, pasó el 18 de septiembre y brindé a la distancia, no sé porque pero me detuve un instante a mirar el presente y pensar en todo lo que pasa… de pronto todo se volvió de color sepia, un golpe de estado en Honduras pone nervioso a todos los países de Latinoamérica, en Brasil compran armas como para ir a dos guerras, en Chile comienzan los debates para las próximas elecciones presidenciales, y en Argentina se debate por una ley de radiodifusión mas justa, pero sólo una parte de la sociedad se da cuenta de esto, mientras en Uruguay, una decisión política es la mas sabia en los últimos 30 años, cada niño recibirá una computadora en forma gratuita. Para los distraídos lo escribo otra vez, cada niño uruguayo recibirá en forma GRATUITA una computadora, para que su ingreso a internet sea posible, y con esto adelantan años uniendo tecnología y educación.
¿A cuanto estamos de esa decisión? ¿Porque no se puede? ¿Porqué ahora luego de las inyecciones de dinero a los bancos del mundo, se dan cuenta que con solo el uno por ciento de esas cantidades se acababa el hambre en todo el continente Africano?¿Porqué se invierte tan poco en educación en los países del tercer mundo? O sea TODA CENTRO Y SUDAMÉRICA. Porque Brasil por más armamento que haya comprado no podrá jamás acabar con la desigualdad que habita en ese país... desigualdad que está cruelmente aceptada a nivel social, o acaso ¿nunca se dieron cuenta que el porcentaje de gente de color es casi la mitad de su población y estamos hablando de casi 200 millones de habitantes en total? lo escribo de esta manera porque por ejemplo no hay ninguna telenovela brasileña que tenga a un personaje millonario y que sea negro, no existen para la sociedad, no hay negros que puedan tener dinero.
En Venezuela hablan del dictador que los tiene sometidos, pero no se si se dieron cuenta que fue elegido por el pueblo mediante elecciones, y legitimado mas tarde en otra votación y ese mismo pueblo, fue el que mas tarde le puso freno a las posibles re-reelecciones. O sea cada vez que el pueblo habla, deberían escucharlo, invertir en educación, en los niños, en fomentar el diálogo, en enseñarle a nuestros hijos que ellos son el futuro y eso, es también, nuestra responsabilidad, porque nuestra generación la que nació en la década del setenta creció en constante agresividad, fomentada por los gobiernos de turno en las distintas dictaduras de los países de Sudamérica, influída por un capitalismo salvaje donde nos enseñaron que uno es por lo que tiene y por los amigotes que nos “protegen” y no por el esfuerzo del trabajo, donde nos enseñaron que las ideas se compran en un Shopping, y lo que a uno no le gusta se opera y se acabó el problema, estoy cansado de este mundo, que habla de igualdad solo en recitales a beneficio, que habla de lealtad solo en marcas de ropa, que vende zapatillas por tele y te hacen creer que si te pones un par de éstas serás Jordan y en realidad sólo eres una pobre víctima del Marketing de una empresa que fabrica lo que te vende, en países que explotan a niños o que pagan un sueldo mísero por 16 horas de trabajo. Me da asco pensar que los valores sólo son piezas de museo.
Por eso aplaudo el proyecto Ceibal, que pondrá en manos de niños uruguayos una computadora, por eso aplaudo las ganas de hacer de las personas y espero que todo cambie, en Brasil y en toda LATINOAMERICA.
Démosle una oportunidad a la cordura.

Simplemente GRACIAS (2° Parte)

Me demoré en escribir la segunda parte… lo sé pero es que de verdad necesito mas tiempo, pero bueno aquí estoy.
La segunda parte es mas corta, es quizás la que tiene que ver con el presente, después de trabajar en el local de ropa en Palermo Viejo, volví al estudio jurídico, estuve dos años más y desde allí un día, decidí cambiar de trabajo, tenía 31 años, dos hijos y un matrimonio caminando por la cuerda floja, quería cambiar de vida, de trabajo, y quería sentirme bien conmigo mismo primero y luego con los demás, quería estar en un lugar donde me sintiera valorado, donde trabajar sea realmente trabajar dignamente, donde poder proyectar y ser protagonista de mi futuro, y compré una revista donde salían las mejores empresas para trabajar, transcribí los nombres de las empresas en una lista y empecé a caminar dejando en cada una un Curriculum, caminé dos días recorriendo cada una de las empresas y en el segundo día, vi la torre de un banco que estaba en mi lista, crucé la calle y pregunté si podía dejar el Curriculum, me contestaron que si, lo entregué y dos días después, me llamaron, fui a tres entrevistas, y en junio del 2007 empecé a trabajar en el lugar que hoy sigo trabajando, para hablarles del lugar tomen en cuenta la siguiente anécdota:
En enero del 2008, después de 25 años de no volver a verla, encontré a mi hermana, compartí esta noticia en mi trabajo y se pusieron todos contentos, entre todos mis compañeros reunieron el dinero que me salía ida y vuelta a Chile para reunirme con ella. Un compañero ahora mi amigo, junto a la jefa del sector fueron los responsables de juntar el dinero y entregármelo. Fue emocionante y realmente hacía mucho tiempo que no tenía la sensación de sentirme tan bien en un trabajo, donde se supone que uno comparte mas horas que en su propia casa, donde convivimos con un montón de personas que diferentes a mi, conformamos un equipo de trabajo, y con esto quiero ser lo mas puntilloso posible, es mi trabajo actual y estoy convencido que es el mejor trabajo, no porque es uno de los bancos mas importantes del mundo, sino por la calidad de personas que trabajan conmigo, porque somos todos diferentes pero estamos convencidos que la identidad del lugar de trabajo la construimos entre todos.
Por eso quería escribir esto y decir.
SIMPLEMENTE GRACIAS.